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LAS FLECHAS DE MI CARCAJ (2): NO NECESITO MÁS AMIGOS

Mayo 24, 2009

Estoy hastiado de las movidas de Internet, y en concreto del Facebook de las narices. Vivimos en la era de la información, dicen, y yo siempre he creído que esa etiqueta le viene que ni pintada a la sociedad hipertransmisora e hiperfagocitadora de información en la que vivimos. Uno no podría ser un buen escritor de ciencia ficción si no confiase en el futuro, y en las maravillas que el desarrollo tecnológico puede traernos. Pero hay mucha gente que confunde maravilla con exceso, y establecimiento de redes (tanto sociales como  instructivas) con un simple acúmulo de datos y noticias superfluas.

¿Vivimos realmente en la era de la información? Uhm… interesante pregunta. Si nos ponemos a pensarlo detenidamente, yo diría que no. Porque si bien es cierto que internet, la telefonía móvil y la televisión han trasuntado al ser humano de homo habilis a homo curiosis,  de homo sapiens a homo prensadelcorazonis, el volumen de conocimientos de ese mismo ser humano no ha aumentado en igual proporción. Todo lo contrario. La cultura general y los conocimientos útiles que se podrían deducir son una consecuencia lógica de tener una titánica fuente de datos al alcance de la mano no solo no han aumentado, sino que cada vez somos más idiotas, menos cultos; ocupamos el espacio disponible de nuestro cerebro (que no es infinito, ni de coñas, aunque algunos científicos se empeñen en afirmar lo contrario) en almacenar información inútil e intrascendente y desechamos todo lo demás. ¿Una prueba? Salgan a la calle y hagan una simple encuesta. Pregunten a cien personas al azar, de todos los estratos sociales, qué moneda es de uso actual en Yugoslavia, o por qué el cielo es azul, o qué es una dendrita. Se sorprenderán del escasísimo porcentaje de esos “habitantes de la era de la información” que poseen una mínima cultura general. Eso sí, todos te podrán contar con todo lujo de detalles por qué “Brangelina” (curiosa fusión de entidades para ahorrar bits en el idiota-streaming de Internet) ha vuelto a adoptar otro niño.

Y es que el acceso a las redes de datos no nos aporta información útil, en el 99% de los casos. Abran cualquier página de la Red de búsqueda de info (como yahoo) y miren lo que encuentran: noticias estúpidas en primera plana sobre el último amorío de la estrella pop de turno, encuestas interesantísimas sobre qué hacer para adelgazar comiendo dónuts, opiniones súper-trascendentes del deportista de moda sobre la paz mundial, etc. La sociedad de la información, lamento decirlo, lo que fomenta es la acumulación de información inútil. Ni más ni menos. El nivel de cultura general de nuestras ciudades no ha aumentado ni una minúscula parte desde que existe internet, sólo el nivel de la cultura insustancial.

Por eso me molesta tanto que la gente se tome tan en serio los fenómenos-tontería como Facebook. El otro día me pidieron que abriese una cuenta en esa red para apoyar a la Semana Negra, y lo hice.  Desde entonces  me llegan un montón de mensajes al día de “fulanito te ha agregado como tu amigo” o “menganito quiere que te unas a su club”. No quiero ofender a nadie con estas palabras, pero no necesito más amigos, gracias. Ya tengo unos pocos a los que quiero mucho, y no creo en absoluto que mi prestigio social ni mi importancia como persona dependa lo más mínimo de la cantidad de gente que visite mi blog. El otro día, sin ir más lejos, un amigo (de los de verdad, no de la “amigosfera fantasma” de facebook) me estuvo hablando de las ventajas que tiene este sistema: me dijo que él, al añadir su nombre a varios subconjuntos de personas, podía acudir a cualquiera de ellas para resolver problemas en diferentes campos. ¿Es eso real? ¿Sirve realmente el estar en el índice de contactos de mil desconocidos para resolver problemas del mundo físico, llegado el momento, o es sólo un toma y daca de satisfacción egocéntrica? Yo me apunto a tu lista si tú te apuntas a la mía. Yo te enseño lo mío si tú me enseñas lo tuyo. ¿Les suena?

En fin, que no necesito más amigos. La era de la información, como escritor de ciencia ficción (entre otros géneros) que soy, la considero factible y deseable en tanto que proporcione bits útiles, no sólo bits-basura. Y me importa un comino lo que digan los forofos de las redes sociales multi-genéricas al leer estas líneas. Yo soy como soy, y las gilipolleces y las modas de Internet me la traen al pairo.

7 comentarios

  1. A mí las redes sociales tampoco me entusiasman pero no soy capaz de defender el utilitarismo, como haces tú en este post.
    La evasión, lo que sólo proporciona al internauta, lector o espectador entretenimiento y diversión porque sí, sin fines didácticos ni utilidad profesional, la telebasura, la lectura basura (y no olvidemos lo que opina el 99% de las personas cultísimas y mega intensas -que sí saben cuál es la moneda de Yugoslavia y qué es una dendrita, lo del cielo azul no lo sabe casi nadie- acerca de la ciencia ficción, que es más o menos lo que tú opinas de Brangelina y las gilipolleces y las modas de Internet) también tendrá su utilidad para todo aquel que lo disfruta. Cada uno ve útil lo que le interesa o lo que es útil para él, y me temo que saber qué es una dendrita o cuál es la moneda de Yugoslavia no tiene demasiada importancia según para quién, y sí la tiene el facebook, que les aporta algo.
    Vamos, que a mí tampoco me apasiona el facebook pero no por su falta de utilidad sino porque a lo mejor simplemente no me entretiene, no me divierte, no me llama, no soy su “target”. Prefiero leer blogs (cosa que quizá para otros no sea útil). Es como lo de bajarse tonos o canciones al móvil. Pues tampoco es para mí, pero benditos sean quienes lo disfrutan, simplemente por el hecho de que lo disfrutan.

    Un saludo

    Federico Witt


  2. Cuánta razón tienes, Federico. Por esas mismas razones defiendo que la “sociedad de información” en que vivimos en realidad es la “sociedad de la información… intrascendente” (no vamos a llamarla “basura” para no cargar las tintas). Si el 90% de los bits que se manejan en internet no tienen otra utilidad más que la de satisfacer la cultura pop o el ansia de cotilleos, es que internet es un enorme foro de bits-basura, con puntuales intercambios de otro tipo de información que nos podría hacer evolucionar como especie. Ahora podríamos entrar en qué consideramos importante para que nos haga evolucionar como especie, y podríamos estar perorando durante horas. Pero antes de tocar ese palo, déjame decirte algo: yo aprecio mucho el hecho de absorber info por deleite aunque no me sirva para nada. Si no fuera así, no vería las películas de Lucio Fulci o de Jess Franco. Pero una cosa es eso y otra el reconocer que así, de este modo, no vamos a avanzar como especie inteligente hasta lo que Asimov llamó “el siguiente paradigma”.


  3. En uno de mis viajes en el tiempo, concretamente en julio del año 2049, me extraño que todavía hubiese prensa en papel, y después de quitarle a un indigente uno de los periódicos que usaba como almohada, pude leer en la portada de primera página: “El violador de Oropesa, nuevo ganador de OPeración Carabanchel”, al parecer un reality para liberar a un preso por buen comportamiento.., mientras, en la página 53, debajo de un anuncio de compresas de caucho se podía leer en letras pequeñas: “fin de la guerra en oriente próximo”.

    Bendita sociedad de información


  4. Tienes razón… Pero dentro de un tiempo, opini, deberemos utilizar esas mismas redes para concienciar/luchar en por de los derechos de autor.
    Es triste, pero ya verás como es así.


    • Puede ser, puede ser… Ya digo que no me molestan las redes de información en sí mismas, ya que me parecen un gran invento. Lo que me molesta es el uso chabacano y pueril que se hace mayoritariamente de ellas.


  5. Me han llegado de repente todos vuestros comentarios XD en un solo mensaje. Debí de suscribirme en su día, imagino. Está claro que no soy un gran manejador de lo que es la web 2.0.

    Si os interesa, ayer mismo vi un vídeo en el que hablan de este tema y el consenso es que el que se quede fuera va a vivir en otro mundo, como el que no usa el móvil o la propia Internet. Curiosamente, hablan mucho del Twitter, que es algo que a mí no me llama en absoluto. Todavía al facebook le puedo sacar jugo si le echo el tiempo suficiente para configurarlo bien pero el twitter es que me repatea, no le veo el gancho pero sin duda lo tiene.

    Bueno, el vídeo:

    http://www.seoprofesional.com/las-redes-sociales-en-espana/

    Dura casi 1 hora, y como ocurre con el propio tema del que hablamos, tiene partes interesantes y mucha paja. Yo lo he escuchado mientras hacía otras cosas y lo miraba cuando lo que oía me interesaba. Por cierto, si pensáis que facebook tiene a la gente enganchada, no os perdáis de vista el Tuenti. A los nenes les chifla. Yo tengo uno de 16 y no se separa de él, y es cierto que ahora ya no viven delante de la TV, la ignoran. El salto generacional es obvio. Me da la impresión de que nuestras críticas son producto de nuestra cultura generacional (TV, libros, revistas, radio… ya no los usan los adolescentes, viven en otra realidad cultural).

    Un saludo


  6. >El salto generacional es obvio. Me da la impresión de que nuestras críticas son producto de nuestra cultura generacional (TV, libros, revistas, radio… ya no los usan los adolescentes, viven en otra realidad cultural).

    Totalmente de acuerdo. Pero a mí me sigue gustando el olor de los libros cuando los abro, es como una droga ;)



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